(La Laguna, MX, 1995)














Martín Estrada Márquez


















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FLUX

2023

Señalética de ESSO perforada con el logo de LUKOIL, tanque de acero, aceite automotriz usado.

   “Flux economy” o “economía en flujo” es un concepto que refiere al constante estado de cambio en las variables y condiciones políticas, sociales, culturales y ambientales que impactan a la economía.
En el contexto del conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, los efectos geopolíticos giran en torno de los hidrocarburos; Rusia fue vetado comercialmente, el petróleo ruso no puede ser comerciado con miembros de la OTAN. Sin embargo, la ley de veto contra Rusia contempla que se pueden seguir comerciando con sus bienes siempre y cuando se haga por medio de países terceros.
    Exxon, dueña de ESSO comerció hasta abril de 2023 con la sede italiana de la petrolera rusa LUKOIL. Mientras tanto, Shell, Chevron, British Petroleum y varias petroleras de países miembros de la OTAN siguen comerciando petróleo ruso –a menor precio– por medio de petroleras de la India, Arabia Saudita y Turquía principalmente. Detrás de todas estas empresas se encuentra BlackRock, un fondo de inversión que gestiona el capital de agentes económicos aparentemente en conflicto, es decir, gestiona los fondos de las empresas de ambos bandos de países que operan en este conflicto.
    Más allá del discurso maniqueo y moral de las guerras, el trasfondo de estas ha sido el mismo con pequeñas variaciones; la constante demanda de energéticos que mantiene el flujo corriente de la economía y da sustento a las potencias que se encuentran en pugna por la hegemonía geopolítica del siglo XXI.





FLUX

2023

ESSO sign perforated with LUKOIL’s logo, steel tank, used automotive oil.

    "Flux economy" is a concept that refers to the constant state of change in the variables and conditions regarding the political, social, cultural and environmental that impact the economy. In the context of the war between Ukraine and Russia, the geopolitical effects revolve around hydrocarbons; Russia was banned commercially, Russian oil cannot be traded with NATO members. However, the veto law against Russia contemplates that they can continue to trade with their goods as long as it is done through third countries.
    Exxon, owner of ESSO, traded until April 2023 with the Italian headquarters of the Russian oil company LUKOIL. Meanwhile, Shell, Chevron, British Petroleum and several oil companies from NATO member countries continue to trade Russian oil –at a lower price– mainly through oil companies from India, Saudi Arabia and Turkey. Behind all these companies is BlackRock, an investment fund that manages the capital of economic agents apparently in conflict, that is to say, it manages the funds of companies from both sides of countries that operate in this conflict.
    Beyond the Manichaean and moral discourse of the wars, the background of these has been the same with small variations; the constant demand for energy that maintains the current flow of the economy and sustains the powers that are in conflict for the geopolitical hegemony of the 21st century.